¿Qué factores determinan cuánto tiempo necesitas para prepararte?
El nivel inicial de inglés es uno de los factores que más influye en la duración de la preparación. Un estudiante que ya posee un nivel C1 puede concentrarse principalmente en familiarizarse con la estructura de las tareas, controlar los tiempos y adaptarse al funcionamiento del examen. En cambio, un estudiante con nivel B1 necesita desarrollar primero elementos como vocabulario académico, estructuras sintácticas más complejas y automatización de la comprensión auditiva antes de que las estrategias específicas del TOEFL tengan un impacto significativo en su resultado.
El segundo factor es la brecha entre el puntaje actual y el puntaje objetivo. No representa el mismo esfuerzo pasar de una banda 4,0 a 4,5 que pasar de 4,5 a 5,0. En el primer caso, el estudiante permanece dentro del mismo nivel B2; en el segundo, necesita cruzar de B2 a C1. Por eso, conocer únicamente el puntaje que exige una universidad no es suficiente: primero hay que determinar cuánto falta para alcanzarlo.
También influye la cantidad de horas que puedes estudiar semanalmente y la forma en que las distribuyes. Acumular 60 horas durante seis semanas, por ejemplo, produce mejores condiciones de aprendizaje y retención que intentar concentrar esas mismas 60 horas en apenas dos semanas. La práctica espaciada favorece la consolidación de la memoria y ayuda a automatizar especialmente la producción lingüística en Speaking y Writing.
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